Superliga masculina de voleibol
El decano

Ferrera hace suya la mejor defensa para un buen ataque

El receptor encuentra una mayor realización como líbero que hace dos años y ensalza la valía del grupo humano de Unicaja Costa de Almería, “equipazo”, deseándole a los clubes “que superen el bache” por COVID-19 “para que siga evolucionando la Superliga"


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Insignia del club en el pecho, por encima de las diez temporadas vestido de verde, su regreso a filas tras un mínimo paréntesis en Melilla no solo lo ha devuelto a su casa, sino también, por obligación de las circunstancias de una ‘extraña’ temporada, a la posición que ocupó dos campañas atrás. Mario Ferrera al rescate, ha usado la ‘camiseta alterna’ en la gran mayoría de los partidos para cubrir no una, sino dos bajas: “Independientemente de la posición, este club sabe que doy lo máximo que tengo, así que no ha sido problema por jugar como líbero la mayor parte del año y me he sentido cómodo, porque al estar defendiendo también (no solo en recepción), te da un extra para mantenerte en el campo, activo, cosa de la que hace dos años no tuve la oportunidad”. El sevillano se desarrolló como jugador en Almería, breve paso por un gran UCAM Murcia con Parres y Ronchi que acabó quinto de la SVM en la 2009/10, el de Venancio Costa, historia viva de Unicaja Costa de Almería con un paréntesis añadido de dos ‘cursos’ por Europa, en Francia y Grecia.

Es por ello que está acreditado para hablar y dejar bien estampado en los anales el sello que ha caracterizado al equipo durante estos meses pasados: “Me quedo con el coraje del equipo en momentos difíciles, demostrando el gran grupo humano que teníamos, me quedo con eso sin dudarlo; ¡EQUIPAZO!”. Y es que “es difícil recordar alguna temporada con tantas lesiones o imprevistos como esta”, subraya quien es preciso insistir en que conoce muy bien las vicisitudes de más de una década verde: “Por circunstancias varias que no están en nuestra mano, se ha hecho larga esta temporada, aunque pocos lo saben; hemos sufrido muchísimo en los entrenos, días con 8 o 9, en los que bien se sabe que en el voleibol se puede hacer poco, así que a partir de febrero, ha sido cuando nos hemos sentido algo mejor y aliviados, y es una pena que todo esto haya terminado de esta manera”.

Esa idea de ser piña es la que más le inspira, siendo incluso muy contundente en la importancia de esa actitud: “El equipo siempre ha estado unido, eso todo el mundo lo sabe; de lo contrario, todo habría explotado hace mucho; como he dicho, no fue una temporada fácil, pero con el grupo tan fantástico que hemos tenido, todo se ha hecho más llevadero, incluso a días de ser el campeón de la fase regular, así que contento en ese aspecto”. El mérito de esta plantilla se ha quedado sin recompensa, de momento: “Ha sido una temporada agridulce al no conseguir títulos, aunque sí hemos estado muy cerca en esa Copa del Rey, dos puntos arriba y estaríamos con un trofeo de dos posibles y entrando en unos playoffs como campeones de la fase regular, pero otro año será, no queda otra, ya que lo primordial en estos momentos es la salud de cada uno y de los familiares”.

De haberse seguido adelante con la competición, teniendo presentes varias de esas claves que han definido la competición, “sabiendo cómo son este año los playoffs” y las posibilidades de “sorpresas”, el que finalmente sí que pierde es el voleibol de este país: “Hubieran sido unos partidos muy disputados y difíciles para todos, cosa que anima más aun la buena liga de este año, y solo espero que todos los equipos puedan salir de este bache tan grande y podamos seguir evolucionando en la SVM”. Las opciones de ‘campeonar’ de Unicaja Costa de Almería habrían sido muy altas, máxime con la referencia dura a los problemas arrastrados y, pese a ellos, una fase regular, hasta que se cortó, con solo una derrota y habiendo ganado a todos: “Creo que habría sido una de las ligas más disputadas; ¿siendo honesto? De verdad que hubiéramos tenido muchas posibilidades, ya que físicamente estábamos mejorando por semanas, llegando a playoff en estado óptimo”.

Un segundo aspecto que le ha satisfecho enormemente ha sido el volver a Europa, uno de los tres ‘supervivientes’ de la última eliminatoria de siete temporadas atrás junto a Ignacio Sánchez y Jorge Almansa: : “Jugar en competición europea es una experiencia maravillosa, reconfortante; salir fuera de España, representar a Almería por Europa… ha sido la ‘hostia’, con perdón; es otro mundo, algo que sabemos que a los patrocinadores les gusta, así que podríamos atraer más cada año si estamos en esa competición”. En lo deportivo, “se escapó la eliminatoria contra los estonios, pero sé que hemos dado lo máximo para poner a Almería en la élite europea”, dice. A esta tierra se refiere respecto a la situación actual para ‘echar una mano’ desde la perspectiva de su formación como psicólogo: “El tema psicológico es algo que debemos de cuidar también; en estos momentos, la ayuda familiar puede ser crucial, estar con ellos en este trance de soledad puede activar tu ánimo, y por supuesto el ejercicio también es una manera de evasión, así que lo recomiendo totalmente”.

Así está Ferrera, pasando este tiempo, “como medianamente puedo, pero supongo que como realmente todos hacemos, leer, estudiar, comer bien, hacer ejercicio…  pienso que se me da bien estar en casa, aunque estas tres semanas siguientes se van a hacer más duras”. La forma física no la abandona: “Seguimos algunos días los ejercicios de Enrique de Haro, aunque hoy en día no faltan apps ni vídeos para todos en YouTube para seguir en forma en estos días, así que es bueno también el ponerse a buscar cosillas diferentes para matar la monotonía”. Con todo, “es difícil dar consejos sobre esto, ya que no hay ningún precedente, pero sí pienso que hay que ser muy paciente, pensar que esto terminará y seguiremos con nuestras vidas, y ahora que tenemos tanto tiempo, podemos hacer mil cursos online, leer libros que teníamos olvidados en casa, seguir rutinas de ejercicios para no parar tu cuerpo y, por qué no, aprender a cocinar o perfeccionar, si ya sabes”. Ahora, su preocupación mayor, se sitúa en el curso académico: “Es cierto que la UAL sigue online, pero no sabemos si los exámenes cambiarán de fecha o se quedarán igual; son tiempos difíciles y esperemos que se tomen decisiones para que los alumnos nos podamos organizar, aunque se sabe que no es nada fácil”.