superliga masculina de voleibol
Un ejemplo

Enrique de Haro vuelve a reinventarse y a ser luz de guía

Desde el día 1 de confinamiento domiciliario, sin que fuese definitivo la cancelación definitiva de la competición en la Superliga, el maestro de los preparadores físicos mantiene activo a Unicaja Costa de Almería


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Dados sus muchos años de experiencia, había que preguntarse si alguna vez había tenido que afrontar una planificación de mantenimiento tan especial como esta, y su respuesta ha sido que “ni igual ni tan siquiera parecida”, tan solo “de oídas, los de mi generación hemos sabido de algo similar por lo que han contado nuestros padres y nuestros abuelos en torno a la guerra, pero nosotros ni de cerca hemos vivido algo así”. Enrique de Haro, a instancias del Club Voleibol Unicaja Costa de Almería, del que es un estandarte, tenía todo preparado de un día para otro, desde la parada del entrenamiento técnico del viernes a la mitad del mismo, antes de que terminase, al anuncio del Estado de Alarma realizado por el presidente del Gobierno en la noche del mismo viernes. Como ciudadano, “las opiniones van cambiando de un día para otro, el escenario así lo obliga; yo, poniéndome a largo plazo y en las repercusiones que va a tener, esto va a ser una prueba para todos, primero como individuos y más tarde como sociedad; nos va a hacer reflexionar y a la larga nos va a hacer mejores, porque vamos a priorizar la importancia de la salud como un valor”.

El preparador físico más laureado de la historia del deporte se había situado con su capacidad habitual ante un nuevo reto, el de mantener activos a todos los miembros de la plantilla ahorradora, a once jugadores de voleibol, en sus respetivos domicilios: “El rendimiento de un deportistas pasa a un segundo plano y volvemos a la base, y yo trato de aportar mi granito de arena para que los jugadores prioricen estos ciertos valores de su salud, la de sus familiares y seres queridos, y ayudar a que ellos se sientan personas, porque cuando un jugador no puede entrenar y ni siquiera tiene instalaciones, es como si perdiera un poco su trabajo; trato de que sigan con su día a día aunque sea en unas condiciones especiales, siempre siendo positivos y verlo como un paso más en su carrera deportiva”. No son vacaciones ni periodo de parón habitual: “Es un escenario diferente, se aúnan diferentes aspectos; sí es verdad que hay situaciones de jugadores lesionados que no pueden salir de casa durante un periodo y siempre tratamos que se mantenga activo, y aquí se une que es toda una sociedad en esa situación”.

Es por ello que “todo esto sirve para que la gente vea lo importante que es la salud, que se dé cuenta de lo que sufre un deportista cuando está lesionado, y no solo un deportista, sino cualquier persona que ha sido operada o se ha visto limitada; no le damos importancia cuando lo tenemos todo, y lo hace diferente el hecho de que se ve afectada toda la humanidad”. En principio, “se han establecido los métodos para estar en contacto y se han dado unas recomendaciones que no son muy diferentes a las que se les están dado al resto de la población, pero en su caso, su cuerpo es su herramienta de trabajo y cobra más importancia”. La idea de Enrique de Haro es “que ellos se sientan todos los días, están juntos o no, deportistas de élite, aunque sea en sus casas, y sigan sus rutinas de horarios y de obligación a cuidar su cuerpo a diario; más que física, mentalmente les va a ayudar”. Evidentemente, “se van a echar de menos muchas cosas, las pesas, últimamente hemos tenido acceso a las últimas tecnologías para entrenar, y quizá haya que volver a medios rudimentarios”.

De Haro, en todo caso, confía en sus chicos: “Ellos tienen un bagaje de experiencia que les hace saber utilizar los recursos, y además, de modo individual, tienen algún material como elásticos, mecanismos de auto masaje, ejercicios de estiramientos, de tecnificación, de electro estimulación… si no lo tienen, se procurará hacérselos llegar dentro de las limitaciones que se han establecido, por si todo esto dura algo más en el tiempo del anunciado en primera instancia”. Claro está que “con el propio cuerpo siempre hay métodos; el ser humano, en todo momento, se ha mantenido físicamente sin tener muchos recursos, y eso sí, es sabido que el voleibol requiere unas características y unos entrenamientos muy específicos; esos se van a ver muy mermados, además de que los entrenos físico y técnico van muy unidos en vóley, y es por ello lo comentado antes de que el objetivo es mucho más básico: actividad para mantenimiento de músculos y articulaciones dirigida a lo mental y pasar todo lo mejor posible esta situación”.

Ahora, “más que nunca la frase del día a día cobra más sentido”, ha asegurado el preparador físico blanquiverde: “El pensar en competir es pronto, con unas medidas de estas características, para la sociedad en general la vuelta a la normalidad será progresiva; estamos preocupados por el problema de salud, pero sabemos que va a llevar derivados otros y habrá que ir viéndolos poco a poco”. Es una pregunta que todo el mundo se hace, la de cuánto tiempo debería pasar entre que se puede volver a entrenar y comenzar a competir, algo que no se ve nada viable para acabar esta temporada: “El tiempo que pase va a depender de cómo vivamos los días, semanas e incluso meses; el que mantengamos una mentalidad positiva para que volvamos lo antes posible a la normalidad, aunque se alarguen los plazos, nos va a ayudar”. Es muy propio de su personalidad difundir optimismo, y predicar lo beneficioso que es el deporte en todas las situaciones, más ahora: “Lo haga extensible a la población general, que va a ser un apoyo muy grande mantenerse activo físicamente”.

Enrique de Haro se ha querido dirigir a la sociedad: “Igual que se está hablando de otros métodos de entretenimiento, como leer, las características propias del ejercicio físico, del esfuerzo y mantener nuestro cuerpo con una salud y una movilidad acorde va a ser beneficioso en todos los sentidos; desde ese punto de vista, el ejemplo que están dando algunos deportistas se debe extender a toda la población, siempre con criterios de prudencia para no tener problemas y que encima se sobrecargue más el sistema sanitario con lesiones inoportunas”. Sobre dieta, al menos respecto a sus jugadores, “no hay preocupación porque lo saben perfectamente”, siendo el claro mensaje también aplicable a los ciudadanos en general: “La ingesta calórica debe ser adecuada al gasto que se tiene, que haya un equilibrio y que se lleve una dieta adecuada”. Como en todo, “es ir día a día”, y en lo profesional, “como técnicos nos notamos un vacío”. Hay un plan de dos semanas para Unicaja Costa de Almería y el día a día se iba a ir viendo, pero esa “labor de apoyo” no se verá cortada en caso del fin de la competición. Por último, recomienda “sentirnos útiles, tranquilidad y ser positivos, porque todo va a requerir de que nuestra mente esté bien y nos ayudará a la larga a todos”.