Superliga masculina de voleibol
Por el buen camino

20-0, pretemporada española de Unicaja Costa de Almería

El equipo supera su primer mes de trabajo con nota, no ha encajado ningún set en los seis partidos que ha disputado y Guille Carmona confirma que "las sensaciones son muy buenas y el juego ilusiona", pero "queda mucho todavía y habrá un salto de calidad"


| noticias

Las maletas están ya cerrándose porque este miércoles hay desplazamiento largo a Portugal. Se ha acabado la pretemporada española de Unicaja Costa de Almería y se ha hecho con un bagaje muy positivo no tanto por los resultados en los partidos amistosos disputados, que han sido seis ante tres rivales distintos, sino por el buen trabajo acumulado en los apartados físico, técnico y táctico. Desde el pasado día 19 de agosto, jornada para la ‘primera citación’ a los jugadores en el Moisés Ruiz, hasta esta última semana de septiembre, se ha aprovechado el tiempo al máximo y se ha conseguido encajar las piezas para empezar a ofrecer una imagen de juego que ha levantado incluso más las expectativas depositadas en el grupo. Sin Mario Ferrera, con la Selección Española en el Campeonato de Europa hasta este sábado, y sin Víctor Viciana, en la última fase de su recuperación, los demás jugadores sí ‘han entrado en escena’ y han dejado un balance de 20-0 a favor en sets.

A las sesiones en gimnasio se ha unido la tradicional cita en la playa y en el Club Náutico de Aguadulce, eso en cuanto a la preparación física diseñada por Enrique de Haro y supervisada en persona por Manolo Berenguel y Guille Carmona. En lo que respecta a pista, con el encuentro con el tacto del balón prácticamente desde el primero momento y la incorporación paulatina de los saltos, ha habido cabida en la planificación para recibir a Chenôis Genève Volleyball, equipo suizo dirigido por Carlos Carreño ante el que se produjo el ansiado ‘debut’. Los dos primeros choques se disputaron a una distancia de cuatro sets, uno en el Moisés Ruiz y otro en Vista Alegre, Garrucha, ambos tomados como entrenamiento, pero con ‘formato partido’, y el tercero supuso la materialización del I Torneo Internacional Villa de Garrucha, con lleno en la grada y un gran espectáculo por parte de ambos rivales. Hubo dos 4-0 para Unicaja Costa de Almería y un 3-0 igualmente ahorrador, pero luchados.

De hecho, el conjunto suizo obligó a los blanquiverdes a irse por encima del 25 en varias ocasiones, ‘aprendiendo’ a manejar finales apretados y el ‘oficio de ganar’, si bien hubo mangas más controladas, pero siempre disputadas. La colaboración con el equipo centroeuropeo resultó excelente para los intereses de ambos clubes, así como la decisión de situar como sede a la localidad levantina, que se volcó con los dos contendientes. Igual hizo Fiñana, otro municipio almeriense que acogió estos días pasados al CV Melilla, siguiente rival en la preparación de un Unicaja Costa de Almería que de igual modo se hizo con el partido de entrenamiento y con el partido amistoso por sendos 3-0. Los tanteos en este caso fueron más amplios para los de Berenguel, más rodados, dejando los melillenses destellos de calidad y aviso de su buen papel esta temporada en la Superliga. En todo caso, los verdes también se hicieron con el trofeo del I Torneo Villa de Fiñana, uno más para las vitrinas y suma de cariño y arraigo en toda la provincia.

Acto seguido, al día siguiente, esperaba la Copa de Andalucía en Pizarra, cita a la que se acudió partiendo del Moisés Ruiz a mediodía y que se ganó con rotundidad por 3-0 a Michelin Mintonette, tercer derbi almeriense seguido en la final del ‘Trofeo Toño Santos’. Se aprovechó la ocasión para realizar más pruebas, rotar jugadores y coger minutos antes de la partida hacia Lisboa, habiendo dejado esa cuenta de no haber encajado ningún set, algo a lo que Guille Carmona no presta más atención que la justa: “Las sensaciones son muy buenas, pero estos partidos sirven para eso, para coger precisamente esas sensaciones, para ajustar el juego del equipo, el planteamiento que se quiere hacer a lo largo de la temporada, el sistema de juego que Manolo busca implantar, tanto el de ataque como el de bloqueo-defensa, y muy bien todo, no solo por no haber recibido ningún set, sino por el juego, que ilusiona”.

Sin ser de lanzar campanas al vuelo, el segundo entrenador y estadístico reconoce que efectivamente “cabe esperar una buena temporada”, pero recordando que “falta mucho por mejorar”, matizando: “Algo muy positivo es que el buen juego ha sido por parte de todos los jugadores, a la espera de Mario y de Víctor, pero hay que recordar que las primeras semanas son de muchísima carga física y que por eso todavía no se ha visto el juego real del equipo; poco a poco se va consiguiendo, pero este grupo dará un salto de calidad”. Reconociendo que “aún es pronto para decir si cumple o no las expectativas”, a Guille Carmona le valen por ahora lo que ha definido como “destellos”: “Los jugadores están muy cargados físicamente y lo que se ve no es el juego del equipo; hay mucho margen de mejora y seguro que podremos ver a un Unicaja Costa de Almería mucho mejor de lo que estamos viendo hasta ahora, por lo que sí apuesto por que cumplirá las expectativas; para eso hemos confeccionado esta plantilla, para que gane títulos y para que le dé alegrías a la afición”.

En menos de dos semanas se jugará la Supercopa de España en Los Planos y la última fase de preparación antes de ese primer título nacional se realizará elevando el nivel con el ‘socio’ de cada final de verano: “Este viaje a Portugal, como viendo habitual con Benfica, supone una preparación exigente, y este año además no solo será con ellos, sino que se trata de un torneo internacional, por lo que será bueno el que podamos competir y medir nuestras fuerzas contra equipos de nivel”. Guille Carmona advierte sobre que los rivales en Lisboa van a “poner contra las cuerdas” a Unicaja Costa de Almería, pero “hay que salir a jugar bien, a prepararnos y mejorar y a seguir haciendo ajustes, sin importar relativamente el resultado”. Factor a tener en cuenta es el cambio de balón, “no es una excusa”, sobre todo porque en el mes de diciembre llega la CEV Challenge Cup, si bien lo único verdaderamente clave es “ajustar y mejorar nuestro ritmo de competición dentro de la pista”.