El equipo junior de Unicaja Costa de Almería ha realizado un gran papel en el Campeonato de España de su categoría disputado desde el pasado miércoles. Como campeón de Andalucía, ha finalizado en cuarta posición tras perder en su partido clave, la semifinal frente a Vigo, campeón de Galicia. Ya en la final de consolación, ha vuelto a ceder frente a Cisneros, campeón de Canarias, de una manera clara, viéndose fuera de ritmo en saque y bloqueo frente a la contundencia tinerfeña en ataque. El entrar en la lucha por las medallas supone una gran recompensa y entraña mérito, dado el nivel de la competición.

Los protagonistas
En ella han confluido la mayor parte de los jugadores de España que lograron el bronce en el pasado Campeonato del Mundo Sub-19. Han sido los casos de los tres verdes, Joaquín Cañadas, Jesús Ríos y Mario García. Además, Unicaja Costa de Almería ha contado con otro internacional más, con Georgia sub-21, ‘Dato’, dosificado al haber llegado justo por una lesión en la rodilla. El equipo titular de Andrés Portero ha tenido también un gran nivel, con Paco López como central, Carlos Ruiz como opuesto y Fran Oliver como líbero. A lo largo de los días han tenido participación los integrantes del banquillo, con buenas aportaciones.

Así, el equipo se ha visto completado con garantías. Estos jugadores son Juan Antonio Luque, colocador, Rubén Gil, central, Javier del Pino, polivalente como receptor u opuesto, Bruce Van Halle y Rodrigo Sánchez, receptores, Luis Ernesto Sáez, líbero, y el juvenil Álex Fernández, desde la Permanente a Almendralejo para coger experiencia, que en Palencia alterna su formación entre opuesto y colocador. Juntos han dejado muy arriba la imagen del club y de la provincia, luchando con honor y mostrando una gran resiliencia. De hecho, de perder claramente la semifinal pasaron a tener serias opciones de jugar por el título.
La clave
El partido de semifinales se jugó de menos a más por los verdes, a los que les costó, de entrada, no ser los dominadores del juego. Club Voleibol Vigo fue mucho más regular a lo largo del encuentro y comenzó muy bien ordenado sobre el campo. Con las ideas claras y mucha confianza, los gallegos se llevaron el primer set con claridad (18-25), obligando a la reacción ahorradora. La imagen del equipo mejoró en la segunda manga, si bien todavía le faltaba un paso más. Tras situarse con opciones de disputar la victoria en la recta final, Vigo mantuvo la calma y otra vez el tanteo cayó de su lado, esta vez por 21-25.

El tercer set fue más igualado en su desarrollo, si bien tocó de nuevo ir a remolque de un rival muy sólido que se veía ya en la final con 20-23. Sin embargo, Unicaja Costa de Almería encontró el orgullo que necesitaba bajo el carácter de un Jesús Ríos con personalidad, que encontró a Mario García para llevar el set hasta el 27-25 definitivo. Lo cerró Dato con ace. El partido ya fue otro desde ese entonces, pero no había margen de error. Ya sí un mano a mano espectacular describió la lucha del cuarto. El intercambio llevó a los verdes a 23-22 y a tener dos balones de tie-break. No se cerraron, se luchó con honor y se cayó por 29-31.
Gran trayectoria hasta ese momento
Los cuartos de final ya habían sido duros en la tarde anterior. Frente a Collado Villalba, de hecho, se perdió el primer set de todo el campeonato, el primero del partido por 25-23. Se reaccionó bien frente al buen hacer madrileño y se ganaron los dos siguientes con solvencia (20-25 y 18-25). El cuarto y definitivo también se controló por parte del cuadro ahorrador, si bien Collado dio todo lo que tenía para forzar el tie-break, sin lograrlo. Los almerienses no dudaron, mantuvieron su guion y lograron el pase a semifinales extendiendo su dominio de la fase de grupos y de los octavos de final, con todos los duelos ganados por 3-0.

Así, el debut en el campeonato fue contra Club Voleibol Burgos y los parciales fueron claros, con 16-25, 12-25 y 19-25. Se siguió frete a Chamartín Vergara, de Madrid, al que se venció Se finalizó líderes del Grupo B doblegando a CV Oleiros, de A Coruña, por 16-25, 21-25 y 23-25. En cuanto a los octavos de final, el adversario fue de mucha entidad, el Sant Martí Paltroneto, de Barcelona. Unicaja Costa de Almería confió en su fortaleza en saque-bloqueo para imponerse en un primer set controlado (22-25), un segundo tremendamente igualado (25-27) y un tercero de confirmación, con el rival tocado anímicamente (17-25).
Mala final de consolación
El tercer y cuarto puesto no ha tenido mucha historia, al ser dominado de manera clara por Cisneros La Laguna. Como en la semifinal, ha costado entrar en el partido y se ha pagado caro, con un 19-25 tras lago de maquillaje. El segundo set ha sido más de lo mismo, falta de orden en bloqueo y defensa para un duro 17-25. Pero la capacidad de sufrimiento, junto al orgullo de este equipo, han llevado a que, una vez roto el tercero de nuevo en contra, los chicos hayan tenido opciones de alargar el choque. De un 20-22, tras luchar contra la gran solidez canaria, ha faltado frescura en los últimos balones y se ha cedido por 21-25.

La valoración del técnico
Andrés Portero, primer entrenador del junior, ha querido mirar más allá de esos primeros momentos tras la derrota: “Aunque ahora es difícil para los chicos, para el cuerpo técnico y para mí, para el club también, porque no nos gusta perder y despedir el torneo así, al final pasarán unos días y se valorará como merece haber acabado entre los cuatro mejores de España en una categoría tan exigente”. A su juicio, “todos los meses de trabajo, el esfuerzo, el compromiso y el sacrificio realizado por los jugadores se ha visto recompensado con las semifinales, competir hasta el último día de campeonato”.

El técnico almeriense destaca el “saber disfrutar en pista, ha habido muchos momentos con muy buen voleibol”. Igualmente habla de “saber sufrir, sobre todo como equipo”, añadiendo que “una de las cosas que teníamos claras este año era ser un equipo unido y un equipo fuerte en los buenos y en los malos momentos”. Optimista, “cabe mirar al futuro, porque es un grupo con mucho potencial, diez de ellos de primer año y el año que viene tendrán otra vez la oportunidad de disputar Almería, Andalucía y, esperemos, España, con experiencia”. Valoración, por lo tanto, “amarga, pero positiva”, estando “muy orgulloso de los jugadores, porque han hecho buen vóley y han sabido sufrir también sobre la pista”.