superliga masculina de voleibol

La motivación de ir líder alimenta la ambición de Baranov

El central ruso de Unicaja Costa de Almería valora que su equipo siga invicto y encabece la Superliga, lo que se debe al "excelente proceso de entrenamiento" compartido por "jugadores ansiosos por la victoria"


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Hombre culto, aficionado a la lectura y amante de su cultura rusa, siempre tiene el dicho adecuado para explicar cada situación. Esta semana, tras la cuarta victoria de Unicaja Costa de Almería sobre cuatro partidos, después de otro partido resuelto sin recibir ningún set en contra y habiendo dejado una ‘tarjeta personal’ de un 100% de eficacia atacante en los seis remates efectuados, Dimitry Baranov pronuncia un “no alimentes panes”, en alusión a seguir trabajando más sin conformarse con lo ya hecho: “Me encanta el voleibol y me encanta todo lo que está relacionado con él, así que aplico ese proverbio ruso de complicada traducción para decir que estoy ya listo para comenzar una nueva semana de preparación para el próximo partido”. Al central se le vio muy motivado cuando saltó a cancha frente a Almoradí, como siete días antes contra Ushuaïa Ibiza Vóley y así sucesivamente hacia atrás, pero sin que falte su compromiso con elevar el nivel paulatinamente.

Así, la estadística dice que no cometió error, una de las grandes máximas de este deporte sobre la que construir todo lo demás: “Dicen que el que comete el menor número de errores gana el encuentro, pero por desgracia es imposible no cometer a lo largo del mismo; al salir a cancha trato de fallar lo menos posible y ganar cada pelota que tengo, y sí, el ataque fue bueno el sábado, pero ¡no hay necesidad de detenerse ahí!, sino que mejor me fijo en lo que tengo que mejorar, como en bloqueo por ejemplo, en el que necesito trabajar posiblemente dedicándole más tiempo en los entrenamientos”. Respecto al servicio, habiendo efectuado tres porque Iribarne lo ‘monopolizó’ realizando hasta 20, “es bueno no haber cometido error, pero sería mucho mejor si se hace punto; en el partido, la pelota ‘voló’ bien, pero creo que con un poco más de práctica real durante los encuentros, dentro de pista, volará como lo hace durante los entrenamientos”. Es un momento de concentración que el ruso quiere potenciar interiorizando su deseo de generar más problemas en la recepción.

En la línea a todo lo comentado por su parte, siempre yendo más allá de lo sucedido y creyendo en utilizar el bagaje como una herramienta, su estadística particular se ve supeditada al resultado colectivo: “El sentimiento de victoria es importante, y no importa si obtuviste treinta puntos o solo uno cuando el equipo gana”. Es también su explicación a que las sensaciones ganan a los números en el voleibol, el deporte más colectivo que existe y uno de los de más notan el peso psicológico de cada uno de los trances del juego y de las rachas de victorias y derrotas. Por eso, lo de ser el único equipo invicto de la categoría pasadas cuatro jornadas no puede ser otra cosa que “motivación adicional para seguir siéndolo pasadas más semanas”. Baranov lo tiene claro en relación a que se trata de fruto del trabajo y la actitud: “Tenemos un excelente proceso de entrenamiento y muy buenos jugadores que igualmente están ansiosos por las victorias, así que, por lo tanto, trataremos de seguir ganando”.

Eso precisamente, la actitud de líder, “estoy completamente de acuerdo con el titular de la crónica del partido”, reconoce el central, es fundamental: “Lo que hacemos y cómo damos lo mejor en el entrenamiento y en la puesta en escena en el partido es la clave que puede abrir cualquier cerradura en el futuro”. También coincide con la valoración realizada por Manolo Berenguel, que tras el 3-0 sobre Almoradí se refirió a la buena semana de entrenamientos que había cuajado el equipo antes de recibir al conjunto alicantino: “Sí, estoy de acuerdo, y creo que este seguirá siendo el caso, la construcción de la capacitación individual que nos brinda el entrenador nos da la oportunidad de progresar, y eso a su vez hace que todos queramos dar lo mejor al sentirnos cada vez mejores jugadores”. A eso, por supuesto, “agregamos cosas de un partido para el siguiente y nos hacemos más y más fuertes”, advierte, enlazando el 0-3 de Ibiza con el 3-0 en casa de esta semana.

La anterior entrevista realizada a Dimitry Baranov destacaba que el central ruso se había destapado como el más autoexigente, lo que reconoce, pese a que empieza a estar más satisfecho con sus actuaciones: Creo que puedo hacerlo mejor, y tengo que ir paso a paso; tengo que trabajar en el bloqueo y en el servicio, en cuanto al ataque, Ignacio Sánchez y yo encontramos el tiempo y hacemos buen tándem; creo que necesito entrenar más duro y dar toda mi fuerza al máximo para que en poco tiempo pueda decir que ‘ahora sí me siento al 100%’”. Como fans incondicionales, y eso que la grada del Moisés Ruiz ya lo ha bendecido, su familia y sus amigos en varios rincones del mundo: “Están felices por mí, se preocupan por ayudarme y a menudo discutimos sobre este o aquel partido, porque a mi familia le gusta ver todos mis encuentros a través de Internet, así que antes les envío el enlace y nunca se lo pierden”. En breve, una alegría: “Quieren venir el próximo mes y ver los partidos en vivo, y estoy emocionado porque motiva que la familia esté en las gradas”.

No se sabe si cuando lleguen animarán a un Unicaja Costa de Almería líder de la clasificación, pero Dimitry y el resto de compañeros intentará que así sea: “Es bueno saber que ahora estamos en primer lugar, pero no debes relajarte; los partidos más difíciles aún están por delante, en los cuales debes mantener el primer puesto”. Otra prueba de fuego, en Soria este fin de semana próximo: “A pesar de que están en el décimo lugar ahora, tienen un buen equipo, juegan rápido y también sé que tienen un buen central, que conocí el año pasado contra Barcelona, ​​así como el opuesto, que jugó el año pasado para el equipo de Teruel; además, le ganaron a Ibiza 3-0 y es la prueba de que no es un equipo fácil”. Advertencias sobre el peligro que viene en Los Pajaritos, la solución es la de siempre: “Creo que no debemos relajarnos y debemos tratar de mostrar nuestro mejor juego nuevamente”.