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La amenaza de la estadística y de la calidad grauera

Unicaja Costa de Almería afronta la segunda jornada entresemana de la temporada con viaje a Castellón este miércoles y con el reto de que UBE L’Illa Grau no abra su cuenta de triunfos tras acumular 7 derrotas


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Comienza a ‘empinarse’ paulatinamente el calendario en este final de año 2020 y los verdes buscarán amarrar todos los puntos posibles en la carrera por la clasificación para Copa, que está en su fase decisiva

Incluso con la COVID-19, restricciones y escenarios extraños y nada agradables, el tiempo no cesa, más bien vuela, y ya se vive una semana que conducirá hasta toda una decena de partidos de la fase regular de la Superliga tanto para Unicaja Costa de Almería como para la mayoría de los equipos en competición. La jornada 9 y la jornada 10 son, además, de las que el club ahorrador tiene marcadas en su ruta a la Copa del Rey como ‘obligadas’. Siempre con todo el respeto hacia el adversario, sabiendo que todos pueden ganar a todos en esta liga, y que se ha tenido que hacer un gran esfuerzo para vencer a domicilio en cada campo donde se ha conseguido, ante UBE L’Illa Grau se jugará con todas las alertas encendidas. Y es que se debe sumar que cuanto más larga se hace una racha, más cerca se está de romperla, y el conjunto castellonense no ha sido capaz de ganar aun, siete derrotas de siete.

Más tarde o más temprano le va a llegar la victoria, y los verdes no quieren verla en ‘primera fila’, incluso con papel de actor secundario, sucumbiendo a manos de este rocoso y no exento de calidad bloqueo grauero. Equipo revelación del año pasado, junto a Lugo, solo le falta cambiar la dinámica para comenzar a obtener resultados, y Unicaja Costa de Almería, encima, tiene como una ‘tradición’ de cada año sufrir, y mucho, en la pista castellonense. Ahora segundos, a expensas de que Guaguas compense sus partidos, uno de los dos pendientes precisamente frente a UBE L’Illa Grau, todavía no ha sido capaz de dejar su marcador a cero sets encajados. Y sí es cierto que la diferencia de puntos es muy grande, 20 frente a 2, pero se prefiere que la referencia sea todo lo argumentado anteriormente, que es en lo que se resume a las mil maravillas el poder indiscutible que tienen los de Carlos Cavalli.

A los José Luis Linares, Nacho Espelt, Jefferson Rivera y Daniel Herrera no se les ha olvidado jugar al voleibol, sino que siguen siendo auténticos ‘jugones’, y tienen a su lado esta temporada a varios hombres expertos y de calidad, como Óscar Prades o Carlos Dos Santos, por ejemplo. Gran equipo, gran dirección, dicho todo esto está más claro que están cada vez más cerca de abrir su casillero de victorias. Su inicio de liga fue con uno de los dos tie-breaks que han jugado y en donde residen los dos puntos en la clasificación que por ahora atesoran. Fue contra el Barça Vóley, y todo seguido concedieron sendos 3-0 en Palma y contra Teruel en su propia cancha. Los dos adversarios, cabe recordarlo, comenzaron esta Superliga a un nivel impropio de comienzo de temporada. A la cuarta siguieron con 3-0 en contra frente a su ex entrenador, Marcelo de Stefano, al frente de Textil Santanderina.

A la quinta parecía ir la vencida, pero cedieron en su segundo desempate, segundo 2-3 en casa, contra Arenal Emevé Lugo en un partido muy importante para ambos. Los gallegos cortaron su racha y los castellonenses la siguieron. En la sexta tocó el descanso forzado por no poder viajar a las Palmas, en la séptima sucumbieron ante un Melilla Capital Sport en racha (0-3), y el fin de semana pasado, octava jornada, igualaron 1-1 en Boiro y rozaron otra vez jugar el tie-break (27-25 en el cuarto set). Su máximo referente en ataque es el opuesto argentino Linares, que firmó 17 puntos por tierras gallegas con un 46% de acierto, seguido por su compatriota Espelt por punta, con 12 tantos, y teniendo al central brasileño Dos Santos como el destacado en bloqueo, con cuatro directos. Óscar Prades como el otro receptor titular, con el viejo conocido en Almería, el central Rivera, más el armador Daniel Herrera, forman un sexteto de inicio de los que se dicen de carrerilla.

Con ellos, cuenta este UBE L’Illa Grau con dos líberos jóvenes y debutantes, Álvaro Mateu, con más minutos, y Francisco Barranco. El colocador de reserva, que fue el que cambió la dinámica en Boiro entrando en el tercer set y jugando el cuarto, es el también argentino Tomás Steeman, flamante fichaje para este curso. Completan la plantilla el central Agustín Giménez, hombre de la casa, el opuesto Diego Ferrari, de la Selección Permanente, así como también esa es la procedencia del receptor Emilio Ferrández. Mezcla de mucha juventud y veteranía, talento siempre, tanto en la una como en la otra, tiene muchas cosas que decir este grupo formado con toda la ilusión intacta de la pasada campaña. Como es humano y entendible, existe una motivación enorme por poner ‘las cosas en su sitio’ y demostrar que la realidad es otra bien distinta a la que dice la luz del farolillo rojo que se porta.

Por el lado ahorrador, la confianza poco a poco va solidificándose para ser un pilar sobre el que levantar las más altas metas una temporada más. En la Superliga más discutida de los últimos tiempos, en la que es muy complicado no tropezar, la racha verde va por seis victorias consecutivas, siete triunfos y una derrota en lo que va de curso, con caída ante uno de los rivales que se quiere tener como directos, por estar en la zona alta, y con victoria sobre otro. Se cedió contra Guaguas, además con la mala imagen que costó tanto soltar, y se llega de doblegar a Ushuaïa Ibiza Vóley, a quien nadie puede sacar de las quinielas por los títulos. El ‘pero’, el gran desgaste físico que supuso ese triunfo del sábado, comienzo de una semana dura por rivales y kilómetros, en la que, efectivamente, podría quedar sellado matemáticamente el pasaporte para la Copa del Rey de febrero. Se clasificarán ocho, habrá cuartos de final para todos y cualquier cruce será de extrema dificultad, y ahora es el momento de ganarse el derecho a soñar con la docena.