superliga masculina de voleibol
Cuestión mental

Ignacio y el ‘si te gusta conducir, te gustan las curvas’

El mes de siete partidos en el que se encuentra inmerso Unicaja Costa de Almería pinta una sonrisa pícara en la cara de su colocador, "sí me va la marcha", que espera a Pei Hung Huang "con los brazos abiertos"


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Lo ha jugado todo, incluida la pretemporada completa, y a Ignacio Sánchez se le va iluminando más la cara conforme van pasado los sets. Lleva acumulados 26 en esta Superliga, pero en esta semana le pesan más los tres de la Supercopa al pensar en el regreso al mismo escenario en el que se cedió el primer título del curso. Ese ‘ir a Los Planos’, que a cualquier jugador motiva especialmente, vendrá seguido de una visita de campanillas, la del colíder Urbia Vóley Palma, y cuatro días después será el turno de la gran cita de la Challenge Cup en el Moisés Ruiz, continuando por viaje a Castellón, viaje a Austria y cierre de año de vuelta en casa ante Emevé Lugo, el equipo revelación, se espera que con pasaporte europeo sellado. Mientras se hace la relación de citas, todas ellas clave y concentradas en 21 días, al colocador se le dibuja de manera inconsciente una sonrisa pícara y se le oye: “Sí, me va la marcha”.

En todo caso, su oficio es el de conductor, y si te gusta conducir, te gustan las curvas y las trazas como modo de diversión: “Ese es nuestro trabajo, tenemos la evaluación continua, cada sábado hay un examen y vamos a intentar ganarlo todo”. Por ahora, se ha labrado todo lo necesario, se ha sembrado y se ha cuidado que pueda haber una buena cosecha: “Ha sido positivo, hay una lectura en la que hemos aprendido a jugar en diferentes tipos de escenarios, con mucha ventaja, con poca ventaja, con marcadores apretados y yendo por atrás, y lo positivo es que hemos sacado todos los partidos, unos mejor y otros peor, pero los hemos sabido sacar todos y al final eso es lo que nos mantiene invictos”. Visto que funciona, apuesta por “seguir con la misma mentalidad, seguir con esa misma intensidad, ya que somos conscientes de que cuando el equipo juega bien, podemos ganar a cualquiera”.

El Unicaja Costa de Almería que él conduce desde su posición hace “un voleibol de alto nivel” y por eso aboga por “mantener ese ritmo de juego”. Un ejemplo muy claro de lo que es capaz de hacer el bloqueo está en el choque pasado ante Vóley Textil Santanderina: “Fue un primer set en el que nosotros hicimos todo bien, tuvimos dos o tres errores nada más, fue excelente, perfecto, y en los demás a lo mejor la cabeza se relaja al hacerlo tan bueno, piensas  que va a ser un partido más fácil, pero para nada, fue muy difícil; Textil siguió peleando hasta el final e incluso fue a más también y eso hizo que nosotros veamos que hay que competir, esto es la Superliga y todos los equipos quieren sus puntos”. No varió nada que hubiera cambios en el seis de inicio: “Estoy contento con toda la plantilla y el cambio de receptores también viene bien para distintos tipos de juego, y el equipo funciona igual con uno y con otro”.

A eso ha añadido que “a veces hay que dar descanso”, a sabiendas de que él no lo ha tenido, pero que lo tendrá en breve si Manolo Berenguel lo estima oportuno con el fichaje de Pei Hung Huang: “Me parece muy bien porque es necesario, también para el tema de los entrenamientos, el tema de la competitividad entre nosotros, y lo esperamos con los brazos abiertos para subir ese punto al equipo que creo que es necesario si queremos ganar la liga; para eso es necesario tener otro colocador, que estemos todos juntos”. Sobre su nuevo compañero tiene muy altas expectativas depositadas: “Yo estaba en Soria cuando él jugó en Cáceres y recuerdo los partidos que jugamos en contra; es un buen colocador, que tiene una bola muy rápida a cuatro, que juega muy bien y por lo que me han comentado y he escuchado de fuera y lo que para mí es lo más importante, es una buena persona, que hace equipo, que transmite buenas vibraciones, buen rollo, así que perfecto”.

Alineado totalmente con Jorge Almansa al respecto de la mentalidad a tener este fin de semana en Teruel, relativa a que es, sin más, otra nueva oportunidad, Ignacio muestra sus ganas: “Como dice el capitán -él mismo también lo es-, esto es deporte, nunca sabes lo que puede suceder, tú te puedes preparar lo mejor que puedas, pero cuando llega el día del partido puede que no te salga nada o puede ser todo lo contrario, así que nosotros tomamos el camino de prepararnos tanto tácticamente, como técnicamente, como psicológicamente para afrontar el partido, y lo hacemos con muchísimas ganas, ganas de revancha, porque perdimos allí la Supercopa y lo que queremos es demostrar algo, no lavar nuestra imagen, porque tenemos claro cuál es nuestra imagen y nuestro sello, pero sí demostrar a todo ese público el vóley que sabemos y podemos hacer allí en Los Planos”.

La motivación del adversario no va a estar por debajo de la ahorradora: “Teruel, y más en su casa, va a salir a por todas, va a intentar igualarnos a puntos, va a salir a ganar sin ceder nada, y nosotros somos conscientes de que no va a haber ningún ‘regalito’, entonces vamos a hacer un buen voleibol y esperamos que sea un buen partido”. La mente, determinante: “Ya por la experiencia y los años, todos tenemos dos manos, dos pies y hay una pelota de por medio, la diferencia la marca la cabeza, y luego esa cabeza colectiva que la lleva el entrenador o el capitán dentro del campo y si no hay unión entre las seis cabecitas, no hay gloria divina”. En su caso, sí que pesa ahora ya Europa: “Tenemos muchísima ilusión de volver, ver quién viene, ver quién entra por la puerta, quiénes son esos austríacos, y demostrarles que en Almería y en España se juega al voleibol muy bien”.