Superliga masculina de voleibol
Acelera el receptor junto al equipo

Hage: “Unicaja Costa de Almería sabe ganar y va a más”

El brasileño destaca la profesionalidad del grupo y su gran capacidad de adaptación a las circunstancias, con alto nivel de juego a punto de llegar “todo lo bueno” y reconociendo que la Copa la jugará “en casa”


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Uno de los ‘jugadores franquicia’ de la Superliga, cuyo rendimiento ya de por si, en estado natural, es excelente, comienza a sentir la ebullición en su interior, y eso no significa otra cosa que multiplicar lo que parece que no se puede mejorar. De sangre muy caliente, Guilherme Hage ha nacido para las grandes batallas, y de esas hay unas cuantas que se avecinan para él y para un Unicaja Costa de Almería al que le pone un sobresaliente en este 2020: “A mí me gusta, porque se ve la profesionalidad del equipo, que a pesar de los problemas que pueden pasar, porque es un deporte y son cosas sobre las que nosotros no podemos tener control, porque son lesiones, la verdad es que viene a entrenar con ganas, aunque estemos solo siete, y al final el grupo llega y demuestra el carácter que tiene”.

Sea como sea la semana en cuanto a número de efectivos disponibles para Manolo Berenguel, “estamos entrenando duro siempre”, puntualiza el receptor en referencia a la mala racha ‘interna’: “Es complicado porque sigue faltando mucha gente, vienen los juveniles, aportan un poco y sacamos el trabajo adelante”. Y es que hay algo de gran relevancia que destaca sobre todas las cosas: “Lo que más me convence sobre lo que estamos consiguiendo es que sabemos ganar; se puede jugar un poco mejor o no, pero al final tú sabes ganar, y decimos ‘hoy estamos jugando así, qué tenemos que hacer para, jugando así, ganar’, y lo hacemos y estamos sacando los partidos”. El más claro ejemplo lo pone en Canarias: “Eso pasó allí, en un partido complicado después de que durante toda la semana Ignacio no entrenase y de que faltaran no pocos jugadores, pero fuimos adelante y conseguimos ganar así, mermados”.

Esas cosas son las que, a juicio de Hage, “hacen más fuerte el equipo, en general, que se curte para el momento que se está acercando, porque en dos semanas nos jugamos ya cosas buenas”, recuerda con una sonrisa que preocuparía a los rivales si le viesen en ese momento. De hecho, está muy motivado: “A mí me encanta lo que tenemos delante, parece que estás esperando todo el año para esto, haces una pretemporada fuerte y haces las cosas como las tienes que hacer para jugar estos momentos, en los que tienes que estar bien porque son los importantes, y en los que ganar o perder es la consecuencia de un montón de cosas”. Por tanto, no duda en aprovechar la ocasión de “estos momentos, que son los realmente bonitos para el jugador y para el equipo, con partidos atractivos”.

No es lo políticamente correcto, sino lo inteligente, insistir una vez más en eso de que “hay que pensar partido a partido, set a set, punto a punto, así tiene que ser”, lo que aplica directamente pensando en la visita a Almoradí, si bien se debe de ir ya introduciendo la metalización para el ‘paquete’ de partidos que se afronta: “Está claro que no te puedes descentrar por el viaje a Estonia, por que ya toca la Copa… eso se tiene en la cabeza, y es normal empezar a cambiar el chip, pero no podemos caer en la trampa esa de pasar del partido del sábado; primero ganamos el sábado y después ya viajaremos a Saaremaa, jugaremos allí, y contra Soria, y la Copa del Rey, y la vuelta de la CEV Challenge Cup; paso a paso”. En ese sentido, “como he dicho otras veces, no existe un equipo en la liga que tú digas ‘vamos tranquilos’”.

Guilherme Hage advierte una vez más que “jugar fuera es siempre complicado”, por lo que se sabe que es obligado “entrar y jugar bien” para no complicarse: “Si somos capaces de hacerlo así, entramos y jugamos bien como lo estamos haciendo, creo que tenemos ventaja, pero no se puede descuidar ningún detalle, porque puedes perder un partido fácilmente”. Se refiere con eso de “como estamos haciendo” a que el nivel del equipo es muy alto, demostrado en la pasada jornada frente a un Ibiza muy potente que nada pudo hacer frente a los ahorradores: “Para mí el partido del sábado fue uno que los nosotros jugamos mejor, muy bien en todas las facetas del juego, sacando, en K-1, en bloqueo, en defensa, en todo, jugamos a un muy buen nivel, y cuando nosotros jugamos así, es complicado ganarnos, sobre todo en casa”.

Sobre Saarema es obligado adelantar algo de sensaciones, un equipo del que sí conoce a algunos de sus jugadores, a los que define como “experimentados, que saben jugar siempre y también los momentos complicados, están acostumbrados a esto y en su liga que juegan siempre para ganar, ganar y ganar”. Su valoración de que el estonio es “seguramente un equipo muy fuerte”, le vale para advertir de que “va a ser duro” y poner como condición que “hay que jugar, y no solo eso, jugar muy bien para pasar de ronda”, pero también para elogiar a su Unicaja Costa de Almería: “Podemos, claro que sí, porque veo totales condiciones para lograrlo, cada vez más; la incorporación de Pei ahora, de los demás, poco a poco para volver a ser un plantel bueno que cada día sube el nivel, porque creo que nosotros tenemos que subirlo todavía un poco más, que no estamos en nuestro máximo”.

La posibilidad de sustituciones es clave para ello: “Un colocador puede cambiar todo el juego y el partido, como con los receptores, si uno no está bien, entra otro y se cambia el partido”. No ha pasado por alto algo que Manolo Berenguel pudo hacer el sábado contra Ibiza: “Ahora también puede hacer doble cambio, y muy potente, algo que puede ayudar al equipo y que lo va haciendo más fuerte y más competitivo”. Si le toca ir de opuesto, juega, “y si me pone de central juego también” -risas-. Está al máximo de motivación y la Copa del Rey da la sensación de que es lo que más le ilusiona: “Palma es un lugar muy bonito para jugarla; mi año allí jugamos la final con 4.000 personas, ya que a la gente le encanta el vóley y hace solo tres años que está de nuevo en primera, todo aporta”. Jugará ‘en casa’, y le alegra mucho que así sea: “Es un pabellón muy bonito, temático, allí se jugó una Final Four de Champions, hay una historia detrás espectacular, me encanta; tengo el mismo cariño por Palma que por Almería, fue un año muy bueno allí profesional y personalmente, y la pista no la voy a extrañar, como cuando venía al Moisés como visitante, que me sentía como en casa también; cada punto de la cancha lo conozco muy bien”.