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Simplemente el mejor

Enrique De Haro, el hombre de los 29 + 1 títulos suma y sigue

Buscando ya el cuarto de siglo vestido de blanquiverde, renueva con Unicaja Costa de Almería uno de sus más grandes emblemas y todo un símbolo para el voleibol español: "Mi vida está ligada a este club"


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La historia de éxito del equipo más laureado del vóley en España se ha escrito con varios ritmos, los que ha ido imponiendo con el paso de las temporadas y según las necesidades de cada momento y cada plantilla el más carismático preparador físico de este deporte. Enrique de Haro, que en su haber tiene todos y cada uno de los 29 títulos nacionales que luce el palmarés del Club Voleibol Unicaja Costa de Almería y el único de la Selección Española Absoluta, continuará otro año más poniendo y manteniendo a punto ‘el motor’ del equipo ahorrador. Para él sigue siendo “un reto” que se convierte “indudablemente en una renovación propia como profesional”. Así, “continuar en Unicaja me obliga a estar día tras día actualizándome, adaptando mis conocimientos a las nuevas tecnologías, a las nuevas demandas de los jugadores, a las nuevas características del voleibol, y por supuesto es el mayor reto para mí”.

Son tantos años que le resulta imposible realizar una disociación de vivencias en el plano personal y en el profesional: “Mi vida está ligada a este club, evidentemente ya no se pueden separar, e incluso me imagino en un futuro, cuando no siga ligado profesionalmente, y veo que siempre voy a estar unido a Unicaja, que siempre seré un seguidor, un colaborador”. Atrás quedan ya 11 Superligas, 11 Copas del Rey y 7 Supercopas de España, redondeadas con un Campeonato de Europa con España llegando a la Selección desde Unicaja. El último, tras dos años de sequía, el título copero de Melilla: “Tiene el valor de conseguir un título; yo siempre comento con los jugadores y con los técnicos incluso antes de iniciarse las competiciones que todos hay que celebrarlos como si fueran el último; el último es muy importante, y más en un club que lleva tantos años, porque supone una renovación también”.

En ese sentido ha explicado que “el hecho de estar ahí, de llegar a las finales, el conseguir un nuevo título después de tantos años… tiene mucho valor; el primero es significativo, pero sobre todo el último es el más importante para un club”. Esa es la sabiduría que da la experiencia, la que ya tiene en Europa no solo a través del momento culmen del voleibol español con el cetro continental, sino con cuatro ‘final four’ disputadas con Unicaja: “Sin ninguna duda el regreso a competición europea es el gran reto de la temporada; este club ha escrito páginas de su historia muy muy grandes en Europa, la posibilidad de vivir grandes encuentros, medirse a grandes rivales, estar en países donde el voleibol está al máximo nivel como un deporte de masas… el que esté de nuevo ahí Unicaja nos traslada una responsabilidad, no nos habrán olvidado y saben que Almería va a presentar siempre un proyecto importante para competir en Europa”.

De aquella época guarda “muy buenos recuerdos”, pese a haber competido siendo “un club joven, inexperto” que “a lo largo de los años se ha ido ganando el respeto, ha llegado a varias final four”. De nuevo la sabiduría: “La primera fuimos casi a verla, la segunda fuimos a ganarla y la tercera íbamos incluso con opciones de ganar”. Es por ello que “nosotros siempre vamos a tener un reto en Europa, vamos a optar a lo más alto posible y así, de esta forma, buscar el mejor rendimiento”, ha añadido. A Enrique de Haro no le resulta un inconveniente, como máximo responsable de la faceta física, jugar martes/miércoles-sábado/domingo: “No es ni mejor ni peor, sino totalmente diferente; hay que saber gestionar los esfuerzos y las cargas más a diario de cada jugador; es cierto que competir es mejor que entrenar, pero hay que ver las características de la plantilla, los que tienen más participación o los que menos…”.

Sin dudarlo, ha afirmado que “es un aliciente más que en unas cosas ayuda y que por otro lado hace más complicado gestionar la semana, más difícil de ajustar, luego están los viajes, cómo vayan los resultados… pero yo lo considero siempre positivo y creo que tiene más ventajas que inconvenientes tener al equipo en una situación competitiva”. En parte por ello, y para llegar mucho mejor a la Supercopa de España, el primer título en el horizonte, este año se comenzará antes el trabajo: “Siempre que haya un título en juego hace que hagamos todo por conseguirlo, y en este caso la proximidad de la Supercopa hace que arranquemos algo antes; cualquier título es importante para nosotros y en este caso la programación está dirigida para llegar en el mejor estado de forma y levantarlo”. Respecto a la ‘materia prima’ que se va a encontrar, “Unicaja siempre hace un equipo muy competitivo”.

A buena parte de la plantilla 2019-2020 ya la conoce, y sobre el resto ya dispone de información valiosa para diseñar al milímetro la preparación específica de cada uno: “Se incorporan jugadores que ya han estado, otros jugadores nuevos, hay mezcla de experiencia y juventud, gente de la casa, gente que viene al club con ganas de conseguir sus primeros títulos, y para mí es muy muy competitivo”. Junto a ellos, la grada, en algo que también ha valorado muy positivamente: “Lo lleva haciendo de siempre el club, pero en los últimos años pienso que hay una apuesta muy decidida a retomar la asistencia al pabellón y se está notando; este año se ha dado un paso al frente y se están viendo los frutos del trabajo que se está haciendo a nivel directivo para lograr que el Moisés Ruiz se llene”. Pero es una misión compartida: “Luego los jugadores y técnicos tenemos la obligación de transmitir esa lucha que contagie”.

Precisamente respecto al cuerpo técnico del que forma parte, una vez disfrutado un primer año junto a Manolo Berenguel, comodidad y sintonía, entendimiento y unidad de acción: “Llevamos muchos años viviendo muchas situaciones y estar a cargo de la primera plantilla del equipo es un orgullo y un reto para nosotros, en ese sentido la continuidad del cuerpo técnico da más garantías a este proyecto”. Respecto a un tal Guille Carmona, además de compañero en Unicaja ha sido su alumno en el curso de Nivel III en el que Enrique de Haro ha impartido Preparación Física: “Es un gran alumnos; de todos es sabida su pasión, que se materializa en apoyo incondicional y trabajo por el club, pero en realidad es un enamorado del voleibol y el hecho de que dé un paso en su formación como técnico también es importante, porque al final va a repercutir en el equipo y a mejorar en la calidad de los entrenamientos”.

Por último, y ante la cuestión de ampliar su palmarés europeo particular con el título de la Challenge como primero de Unicaja, ha espetado un “ojalá”, matizado que “el club se lo merece, la ciudad se lo merece”. En el momento de su carrera en el que se encuentra “sería una gran felicidad vivir a nivel europeo un título de club, igual que pasó con la Selección en 2007, sobre todo porque sería una inyección de moral para todos, jugadores, técnicos y ciudad, así que por ese camino tenemos que ir y plantear la vuelta”. Como no, no sería Enrique de Haro el entrevistado si no acabase sus afirmaciones, que tienen el peso de auténticas ‘sentencias’, con el típico lema que ha aplicado a su Unicaja y que se luce en la camiseta: “Fuerza y honor”.