superliga masculina de voleibol
Feliz encuentro

El tal para cual de Palharini con Unicaja Costa de Almería

Destaca que comparte con el club verde “el mismo espíritu luchador y la misma ambición de ser mejores cada día”, habiéndoselo dejado claro una temporada “atípica” en la que ha encontrado la horma de su zapato: “Admirable la fuerza que genera"


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Protagonista de la última rueda de prensa de la temporada junto a su técnico, al que ha elogiado mucho durante el tiempo compartido, el hispano brasileño dejó patente con un “a muerte” su convicción siempre de cara a los partidos, lo aplica respecto a los entrenamientos y el trabajo diario, y lo que traslada en el momento presente a la lucha contra el COVID-19. Marlon Palharini hablaba sobre lo que iba a ser un partido a puerta cerrada, el primero de su vida merced a la primera orden de las sucesivas que se fueron dictando desde la RFEVB. No es de medias tintas, no lo ha sido jamás y no lo será nunca, por lo que está ganando al confinamiento: “Cuando se nos dijo que teníamos que estar quince días en aislamiento, la verdad es que en un primer momento pensé que seria algo muy complicado, pero pasados unos días ya me he dado cuenta de que, con una buena rutina y manteniendo la mente ocupada, no me esta costando tanto como yo pensaba”.

Lo está cumpliendo a rajatabla en su casa, en Sevilla, hasta donde se trasladó en cuanto tuvo el permiso del club, algo decretado por el presidente Sedeño el viernes previo a lo que podría haber sido la certificación matemática de la primera plaza de la fase regular. Lo deportivo quedaba a un lado y su sentido de responsabilidad, que el receptor lleva muy a gala, le hizo estar ‘preparado’ para cuando se ‘pitó’ el inicio de este partido que jugamos todos: “No fue complicado el traslado, sino que se hizo muy rápido; tuvimos una reunión con el presidente el viernes, en la que nos informó de toda la situación y también se nos comunicó que podíamos irnos a casa en ese periodo, hasta ver cómo se iba a resolver todo, así que llamé a mi pareja para que viniera a por mí y el sábado ya estaba en Sevilla”. Desde ese momento, pudo oír al presidente del Gobierno de España decretando el estado de alarma y comenzó con su aportación a la lucha general, simplemente quedándose en casa.

Se siente en el equipo de todos, porque es eso, hombre de equipo, y su valoración de los que ahora somos ‘sus compañeros’ es buena: “Yo creo que la gente, en un principio, no estaba muy concienciada de la gravedad del asunto, supongo que por la falta de información y también por ser, claro, una situación completamente nueva para todos, pero ahora, cuando llevamos más de una semana y ante la gravedad que ya se ha comprendido bien, veo que la gente se está comprometiendo cada día más en respetar las recomendaciones para disminuir la propagación del virus”. Es la palabra de una persona que se gana, por donde pasa, el respeto, ello a fuerza de dar ejemplo, así que su mensaje debe calar en todo el que lo lea: “Tenemos que ser responsables y cumplir con nuestra obligación quedándonos en casa”.

Tanto él como todo el mundo del voleibol se ha quedado sin temporada, que fue tan impactante en un principio y que a medida que pasa el tiempo va adquiriendo más y más sentido: “Me ha parecido una medida dura, pero muy necesaria, porque había que cumplir con las recomendaciones de Sanidad; de no haberlo hecho, se habría puesto en peligro a los clubes, a los jugadores y a los aficionados”. Con todo, ni él ni ninguno de los jugadores de Unicaja Costa de Almería está parado físicamente: “Enrique de Haro es un crack, nunca falla, manda cada día una rutina de ejercicios para que el equipo siga en forma, pero además mi pareja también es preparadora física, así que no me escapo por ningún lado -risas-“. Su temporada ‘necesitaba’ de algo así para confirmarse como, posiblemente, una de las más atípicas de su prolija carrera deportiva: “La verdad es que sí ha sido así, empezándose mal, en un equipo prácticamente descendido, pero nunca he dejado de trabajar duro ni sacrificarme”.

Cada entrenamiento ha sido una búsqueda de reencuentro consigo mismo, por lo que, llegado el cambio de año, “el hecho de haber fichado por este club, por Unicaja Costa de Almería, para mí ha sido una recompensa a todo ese esfuerzo”, asegura para un cambio de rumbo determinante: “Así, pienso que ha sido mucho más que positiva, tanto la temporada como el cambio de equipo, aunque me haya quedado con la espina de no haber podido jugar los playoffs y la final por el titulo”. Y es que, sobre eso, no tiene la menor duda de haber salido campeón: “Desde luego que sí lo creo; además de las ganas que teníamos, el equipo se encontraba en un estado de forma increíble, yo nunca había vivido una conexión tan grande entre jugadores, cuerpo técnico, club y aficionados como la que se estaba viviendo en Unicaja Costa de Almería”. Pese a las adversidades, que comenzaron a superarse tras su llegada y con su aportación, iban a por todas: “Admirable la fuerza que genera ese club”.

Sin ser de capítulos incompletos, este de la SVM, a su modo de ver, tiene un final por escribir: “Creo que hay motivos mas que suficientes para alzarnos con el titulo, ya que la regularidad en el juego es lo que define el campeón de liga; es una pena, debido a la situación actual, el no haber podido rematar en la pista, pero desde mi punto de vista no cabe duda de que Unicaja Costa de Almería seria justo campeón de esta Superliga”. Sobre repetir el proyecto tal cual para demostrarlo si cabe con más contundencia, responde un rotundo “por supuesto” acompañado de un “ojalá que así sea”, explicado con argumentos claros: “Era un equipo muy cohesionado en el que todos sabían cuál era su función, y se sabe que cuando un equipo trabaja a la par, junto, por un mismo objetivo, es un placer enorme formar parte de ello”. Sin más, “como he dicho ya en otras ocasiones en las que he tenido oportunidad, me siento muy afortunado de haber formado parte de este increíble club”.

Ha encontrado ‘alimento sano’, el verde, el que necesita para seguir en su constante desarrollo como jugador: “Desde el primer momento, me he sentido como en casa; tanto el club, como los aficionados, directivos, periodistas, la parte medica… la gente que está por detrás, la que no suele aparecer casi nunca en primera línea, pero que están siempre ahí, pues solo tengo palabras de agradecimiento para todos ellos; ha sido una experiencia increíble y ojalá nos volvamos a ver”. Al respecto de eso último, no ha dudado en expresar su deseo: “Por supuesto que sí continuaría, me gustaría mucho, junto con mis compañeros, terminar el trabajo que no pudimos, además de que Unicaja Costa de Almería y yo tenemos muchas cosas en común, y la principal es que compartimos el mismo espirito luchador y la misma ambición por ser mejores cada día”. El gran Marlon Palharini quiere lanzar “un mensaje de animo a todos los que están pasándolo mal”, que es “que sean fuertes, que tengan mucha paciencia, que no hay mal que por bien no venga; cuando todo vuelva a la normalidad, nos daremos cuenta de lo importante que es la vida, el pasar tiempo con los familiares, el disfrutar de cada minuto, y lo importante que es el deporte en nuestras vidas, así que mucho ánimo y ¡#VamosVerdes!”.