superliga masculina de voleibol
Tercera temporada con ideas muy claras

El purasangre Iribarne entra en el cajón de salida verde

Todo un imán para las bolas calientes, cómodo en los momentos más importantes de los partidos, el receptor llegará a su primer lustro en la Superliga con solo 22 años y renovando con Unicaja Costa de Almería


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Con todo por delante y, a la vez, con tanto por atrás, equilibrio perfecto para hacer de Fran Iribarne un jugador pretendido y cotizado en varias ligas de Europa, le gusta su tierra, su gente y su club, así que se queda. Desoyendo varias ofertas al alza tras sus demostraciones en competición europea, un auténtico escaparate para todo el talento innato que atesora aplicado al voleibol, el receptor almeriense mide tiempos y se siente en el mejor sitio para seguir creciendo. De continuar con esa progresión que ha mostrado hasta ahora en Unicaja Costa de Almería, el purasangre sabe que las puertas del ‘olimpo voleibolero’ le serán abiertas de par en par, al igual que todo el que lo sigue tampoco tiene ninguna duda. No es cuestión de precipitarse, sino de hacer las cosas bien, y si eso se cumple, además se ampliará su palmarés particular que ya tiene abierto: “Siempre uno de los grandes motivos para firmar aquí es toda la ambición de ganar que define al club, además de hacer un gran equipo y, sobre todo, de conseguir un buen grupo humano”.

Excelente persona, respetuoso con compañeros, adversarios y árbitros, otro de los puntos de equilibrio que lo definen es el de compaginar su alto carácter competitivo con la deportividad. Respeto y confianza con valores que tiene muy presentes, tanto como que son los pilares fundamentales de haber preferido quedarse vestido con el verde ahorrador otro año más: “Me siento muy orgulloso y sobre todo muy valorado; es la tercera temporada que voy a estar en el club y siento que cada vez hay más confianza tanto del club conmigo como mía hacia el club”. Sin eso, no se habría ni planteado una continuidad buena para ambas partes y que le puede conducir hacia un puesto de top mundial: “Siempre he dicho que no hay prisa; aquí en Almería sé que voy a mejorar año tras año por el buen ritmo de entrenamiento, la preparación física… cada temporada que pasa me encuentro mejor que el anterior y eso también es un motivo de peso para quedarme”.

Se inició al voleibol en las filas blanquiverdes, toda una joya que se ha pulido con el paso del tiempo y la constancia, y de ahí que sus 21 años actuales le hayan dado para nada menos que cuatro Superligas, dos en Melilla y dos en su club de origen. Podrá contabilizar ya un lustro en la élite, la tercera temporada en su Unicaja Costa de Almería, ya con 22 años recién cumplidos en el próximo mes de julio. Aplicando el dicho taurino de ‘no hay quinto malo’, Iribarne es el típico purasangre que entra en el cajón de salida concentrado, predispuesto a lanzarse a la carrera directamente al galope: “Espero que sea una temporada muy buena, veo que el equipo que se va conociendo y que se está confeccionando es espectacular, y estará lleno de gente de mucho nivel, de buenas personas y de profesionales trabajadores, algo que para mí es lo importante de todo”. Además, la apertura del cajón está próxima: “Yo espero que sí, todo está marchando bien, y esperemos que no haya una recaída en el virus y que pronto se pueda volver a la normalidad”.

Por lo tanto, es optimista con una posible pretemporada ‘normal’ para agosto o septiembre, según designen las autoridades sanitarias en consonancia con lo que se vaya produciendo en la desescalada y ya fuera de ella. No es lo tanto con los efectos negativos que la crisis provocada por la COVID-19 pueda producir en una competición que iba en claro aumento de nivel general: “Yo pienso que a algunos equipos de la Superliga les va a hacer daño económicamente y no podrán plantear un grupo de jugadores como los que han reunido en los últimos años, pero ojalá me equivoque y sean todos los equipos igual de fuertes y planteados como siempre”. A todos les tocará algo feo, hasta doloroso, como es no poder contar con el arropo de su afición o con el ambiente de las hinchadas rivales cuando se juega de visitante. Lo de jugar sin público… “va a ser muy difícil acostumbrarse a eso, pero si es lo mejor, habrá que aceptarlo por el bien de todos”.

Entre rumores de mercado y con las buenas relaciones personales que Fran Iribarne tiene con los compañeros de profesión, se viven momentos interesantes de idas y de venidas, sintiéndose muy feliz por las renovaciones que ya se han producido por parte de Unicaja Costa de Almería. Un líbero, un colocador, un receptor y un central del plantel del año pasado continúan de verde, y el quinto en darse a conocer es él mismo, feliz: “Me alegré muchísimo cuando me enteré de cada una, ya que todos son grandes compañeros y grandes amigos, y tenerlos en mi equipo hará de esta temporada mucho mejor y con más calidad”. Por su parte, el Fran que se verá será “mucho más decidido, con las ideas más claras y con mucha más confianza”, y no ha dudado en asegurar que está “deseando empezar la temporada” y centrarse “al 100% en mejorar y regalarle a la afición una gran temporada”. Estará bien rodeado, ya que “las expectativas de fichajes siempre son altas, como se sabe, y Unicaja no confecciona equipo para no entrar en las finales, así que espero un gran proyecto”.

Sueña con regresar a Europa y seguir haciendo grandes cosas para su tierra gracias al trabajo de promoción de su club, sorprendiendo a técnicos y jugadores el nivel de competitividad de Iribarne y su ‘no arrugarse’ en los momentos delicados, pidiendo para si las ‘bolas calientes’. Unicaja Costa de Almería puede brillar mucho más de lo que ya ha logrado en CEV Challenge Cup: “Una vez vivida la experiencia europea, sé que es una competición dura y que hace falta una plantilla larga y con calidad, pero seguro que la tendremos, así que sí, me encantaría repetir la experiencia”. Lo peor ya ha pasado, “han sido 2 meses y medio duros, sobre todo mentalmente, pero con paciencia y aprovechando para hacer cosas que antes, con una rutina, no había tiempo para ellas, se ha pasado medianamente bien”. Está fuerte gracias a la buena preparación física que mandaba Enrique de Haro, y la carrera va a comenzar.