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Miércoles, 26 Julio 2017

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Venir, ver y vencer, objetivo de Madalóz para luego volver

10-04-17_Lucas_en_el_gimnasio

El flamante fichaje de Unicaja Almería quiere vivir su primera aventura europea levantando el título de la Superliga en España y regresar con él bajo el brazo a Brasil para seguir haciéndose jugador en su país

Confiesa sentirse encantado con la ciudad y con el club ahorrador, “muy bien acogido”, y no se decanta aun por la posición de opuesto o receptor: “Juego donde haga falta y donde me diga el entrenador”

La larga baja y las dudas sobre el regreso de Israel Rodríguez hicieron que el club verde se pusiera manos a la obra en la búsqueda de un refuerzo en pista y un puntal para sostener por cuatro el más alto nivel en los entrenamientos. Sobresalió el currículum de un joven portento brasileño llamado Lucas Madalóz, un tipo con las ideas muy claras pese a tener solo 21 años. Extrovertido, afable, de trato muy cercano y con infinitas ganas de aportar al grupo, el internacional con Brasil en categorías inferiores dejó su tarjeta de presentación en el primer partido de la serie semifinal ante Ibiza, pero lo hizo como opuesto y no como receptor: “No tengo preferencia porque consigo hacer las dos posiciones”.

Su actitud es la mejor, incluso a la hora de prestarse a actuar por dos o por cuatro: “Si el técnico me quiere de opuesto, puedo jugar ahí, y si el técnico me pone en punta, pues juego de punta”. Ante el conjunto pitiuso salió por Alemão y se lució no solo en el ataque sino también en la defensa, dándolo todo en cada una de las bolas en juego porque sencillamente así entiende este deporte: “Es mi juego, es mi modo de jugar; soy un jugador al que le gusta mucho jugar con la afición, una ‘vibración’ muy grande, no importa si estamos ganando o si estamos perdiendo por 24-1, que yo siempre voy a intentar sacar garra, ‘colocar una fuerza’ para tener una opción hacia la victoria”.

Su actuación fue determinante para reconducir. Y es que se sufrió mucho yendo con un 0-2 en el marcador que hizo temer lo peor pero que se pudo finalmente remontar. Madalóz, pese a su juventud, da por bien sabida la lección: “En los dos partidos, no conociendo a Ibiza previamente, es cierto que conseguimos en algunos momentos una actitud muy buena, pero los iniciamos demasiado ‘despacio’, y eso no se puede hacer en una semifinal; en una semifinal tienes que entrar siempre al cien por cien para así no dejar ninguna opción al adversario”. Físicamente está en un estado espectacular, pero a la vez dejó muestras de una fortaleza mental que se hace básica a la hora de convertirse en un grandísimo jugador. Ese es su objetivo y en ello se centra.

En ese sentido, siendo su primera experiencia fuera de su país, este joven es pura ambición, pero al mismo tiempo con la cabeza muy bien amueblada y sin prisa ninguna: “Es la primera vez que vengo a jugar en un club a Europa, pero he estado otras veces con la Selección Brasileña durante algún tiempo, un mes cada vez, en torneos y partidos amistosos”. Lo de probar algo totalmente distinto era algo que le atraía: “Tenía muchas ganas, y más sabiendo que estamos en la semifinal del campeonato español con la ocasión de jugar la final”. Ha llegado para levantar el título, pero para meterlo en el equipaje de vuelta: “Es una experiencia única jugar en Europa, pero a día de hoy quiero regresar a Brasil”.

Su pensamiento es crecer con otra escuela, “otro voleibol distinto”, pero llevar a cabo un proceso definitivo de vuelta a casa: “Quiero seguir siendo un joven jugador allí, o sea, hacerme mi nombre en Brasil”. Lucas Madalóz tiene muy fijado lo que quiere llegar a ser y conoce el camino para lograrlo tirando de versatilidad: “Como opuesto me gusta más la bola más rápida, y por punta lo que me gusta más es la bola alta, dos ‘tiempos’ diferentes de juego y los dos me gustan mucho”. En el debe, lo que puede mejorar bajo las órdenes de Piero Molducci: “No soy un excepcional bloqueador, pero siempre estoy dispuesto para tapar tanto en la línea como con la diagonal; siempre intento incomodar al adversario”.

En todo caso, su aclimatación se ha realizado en tiempo récord, a lo que ha dado un buen empujón su buen concepto tanto del Club Voleibol Unicaja Almería como la misma ciudad: “El club es muy bueno, de tradición muy grande, y respecto a la ciudad tengo que decir que es maravillosa, muy tranquila, bella, en la que tienes muchas opciones para salir, con los amigos… es muy tranquila y me gusta mucho”. Además, ha encajado perfectamente en un equipo que le satisface: “Tiene una mezcla muy grande con varios jugadores jóvenes, como yo, pero otros con una edad perfecta para tener experiencia”. Luego están las relaciones: “Es un grupo muy bueno, siempre están juntos dentro y fuera de la pista”.

La palabra utilizada por Lucas Madalóz para definirlo es “sensacional” antes de agradecer que se le haya recibido “muy bien”. La misión compartida por todos, y que vive intensamente con los demás, es acceder a la final. Será complicado al tener delante un rival de alto nivel: “Ibiza ha demostrado en los dos partidos aquí que tiene un sistema de bloqueo y defensa muy bueno, impecable; ellos subieron muchas bolas nuestras, nos tocaban casi todas las bolas con el bloqueo”. La parte positiva es que Unicaja Almería supo corregir la situación: “Tuvimos calma en los momentos decisivos y lo revertimos, pero insisto en que es un equipo muy bueno, muy defensivo, que tiene paciencia, y nosotros la debemos tener también”.

 

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